¿ Qui.. Quien eres tu?- le dijo, eso la habia tomado por aorpresa. Y que sorpresa se suponía que nadie la conocía, nadie sabía su verdadero nombre y sobre todo no habían vampiros.
-Seth Koch- tomó su mano y depositó un beso en sus nudillos - un placer Scarleth Brown, hija de John Brown, y convertida si no me equivoco por Sam Torne ¿Cierto?-
-¿C..ocomo sabes eso?- tartamudeo. Solo sabía el nombre de su padre porque su madre se lo había nombrado cuando no dejaba de insistirle. Le había dicho que había sido asesinado.
-Cariño, todo el bajo mundo lo sabe, tu padre es un general victorioso en la lucha de los vampiros del este, y lo de Sam- le guiño un ojo y después se encogio de hombros- pues, el se la pasa comiendo adolescentes y es tan estupido que jiraria que pensó que el frio detendría el flujo del veneno- se le acercô e intentó pasar un brazo por su cintura, pero lo esquivó- vamos, ai intentaste comerte a un soldado del tipo tres, debes morir de hambre-
-¿Y por que debería confiar en ti?- preguntó dudosa, aunque irse com Seth no le parecia tan mala idea despues de todo.
-Pues, porque soy guapo, apuesto y no tienes mejor opción, si ni confias en mi las Valkirias te daran confianza... Y fuerza-
-¿Las Valkirias?-
-Piah y Leah, son guerreras estrellas, por lo tanto tienen mucho tiempo libre como para encargarse de un novata- dijo sonriendole y acercandose de nuevo, solo que a una distancia prudente, le señalo el auto al final de la banqueta y avanzaron hacia el, ya dentro del coche y con el cinturon puesto prefirio mirar por la ventanilla, sintió como Seth pasó la nariz por su cuello, aspirando su aroma y un escalofrio le recorrio la espalda. Volteó a verlo con el ceño fruncida. El sonrió mostrandole sus hoyuelos y se encogió de hombros.
-Hueles tan bien que no pude resistirme-.
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