martes, 24 de abril de 2012

martes, 31 de enero de 2012

domingo, 27 de noviembre de 2011

Sweet Revenge #2

¿ Qui.. Quien eres tu?- le dijo, eso la habia tomado por aorpresa. Y que sorpresa se suponía que nadie la conocía, nadie sabía su verdadero nombre y sobre todo no habían vampiros.
-Seth Koch- tomó su mano y depositó un beso en sus nudillos - un placer Scarleth Brown, hija de John Brown, y convertida si no me equivoco por Sam Torne ¿Cierto?-
-¿C..ocomo sabes eso?- tartamudeo. Solo sabía el nombre de su padre porque su madre se lo había nombrado cuando no dejaba de insistirle. Le había dicho que había sido asesinado.
-Cariño, todo el bajo mundo lo sabe, tu padre es un general victorioso en la lucha de los vampiros del este, y lo de Sam- le guiño un ojo y después se encogio de hombros- pues, el se la pasa comiendo adolescentes y es tan estupido que jiraria que pensó que el frio detendría el flujo del veneno- se le acercô e intentó pasar un brazo por su cintura, pero lo esquivó- vamos, ai intentaste comerte a un soldado del tipo tres, debes morir de hambre-
-¿Y por que debería confiar en ti?- preguntó dudosa, aunque irse com Seth no le parecia tan mala idea despues de todo.
-Pues, porque soy guapo, apuesto y no tienes mejor opción, si ni confias en mi las Valkirias te daran confianza... Y fuerza-
-¿Las Valkirias?-
-Piah y Leah, son guerreras estrellas, por lo tanto tienen mucho tiempo libre como para encargarse de un novata- dijo sonriendole y acercandose de nuevo, solo que a una distancia prudente, le señalo el auto al final de la banqueta y avanzaron hacia el, ya dentro del coche y con el cinturon puesto prefirio mirar por la ventanilla, sintió como Seth pasó la nariz por su cuello, aspirando su aroma y un escalofrio le recorrio la espalda. Volteó a verlo con el ceño fruncida. El sonrió mostrandole sus hoyuelos y se encogió de hombros.
-Hueles tan bien que no pude resistirme-.

jueves, 24 de noviembre de 2011

Sweet Revenge #1

No, no y no. Lo sabía, dijo que se vengaría pero no así; la mataría, sí a ella, no lastimaría a otro inocente. Aunque tenía que aceptarlo, el pulso de su sangre la estaba volviendo loca. Pudo oírlo desde el otro lado del salón y ahora que estaba tan cerca, tan solo unos metros y además traía audífonos, no la oiría llegar hasta que fuera demasiado tarde. Su boca y garganta se estaban secando; cuando el profesor Jonhson le pidió leer pensó que ni la voz le saldría, juró no beber sangre para que sus colmillos no crecieran y así poder controlarlos, pero era cierto; estaba cada vez más pálida, y débil. Por lo que sabía no era muy conocido, siempre se sentaba en una esquina y al parecer los maestros le ignoraban ya que siempre llevaba puesta la capucha de su sudadera; no recordaba haber visto su rostro. Casi podía saborear la sangre desde su yugular, recordó la última vez que había probado la sangre, hace un mes quizás dos, se había sentido tan humillada y avergonzada; y aun se sentía así: el accidente y el chico del asiento delantero muerto, pero el de atrás tenía una herida en el brazo; enorme y la sangre salía a borbotones, él soltó un gemido entonces la vio
-Auxilio- le dijo con una voz apenas audible - esto arde como el infierno. y volvió a quejarse. Ella se había controlado y mucho, trataba de ignorar el sonido de la sangre circulando, pero esto era el colmo, era tanta sangre desperdiciada y olía tan bien, abrió la puerta y su brazo cayó derramando más sangre, inconcientemente se relamió el labio superior, tomó con sumo cuidado el brazo, él volvió a gemir, colocó su boca en el brazo y la sangre fue absorbida por su boca, diablos pensó sabía demasiado bien y solo lo iba a probar no pasaría nada, de pronto el chico comenzó a toser y su voz se ahogaba en su respiración entrecortada, dejó de moverse entonces se dio cuenta de que no oía la sangre fluir, lo había asesinado, miró a su alrededor, por suerte para ella no había nadie y solo un charco de sangre que muy bien se pensaría había salido de su brazo. Huyó a toda velocidad, la sangre hacia renacer su fuerza y en poco tiempo estaba lejos de allí, regresó al presente no podía seguir negándolo si quería vengarse tendría que matar a otro inocente, estaba a punto de encontrarlo y no se rendiría ahora, cuando su alma se quemara en el infierno lo pagaría, pero ya no había vuelta atrás; comenzó a avanzar hacia él a un paso detrás de él se puso de cuclillas, sus colmillos aun eran pequeños pero muy filosos, atravezaria la tela y mordería su cuello, el sonido de la sangre la estaba volviendo loca se puso justo a 10 centímetros de su cuello y cuando comenzó a avanzar una voz le habló y la dejo helada
- Alto ahí Violet- se paralizó, sabía quien era - O debería decir Scarleth-
Ahora si no había vuelta atrás nadie la trataba y menos sabía su verdadero nombre, entonces el volteó; tenía los ojos violetas con ligeras motas doradas.
- No te atrevas a intentar alimentarte de mi Scarleth,  porque podría jurar que tú estas más deliciosa de lo que aparentas- y sonrió, el muy astuto le sonrió mostrándole una blanca sonrisa, con dos grandes y filosos colmillos a sus orillas.

Prologo

Un vampiro es, según el folclore de varios países, una criatura que se alimenta de la esencia vital (usualmente bajo la forma de la sangre), el prototipo de vampiro más popular es el de origen eslavo, el de un ser humano convertido después de morir en un cadáver activo o reviniente depredador chupasangre.
CHUPASANGRE... nunca lo creyó posible, y menos después de estar toda una hora oyendo al Sr. Gil decir que eran fantasías, aunque... de alguna manera u otra todo mito tiene un origen verdadero.
Y lo descubrió, tan solo unos días después al ser atacada por el perfecto prospecto que su hermana había conseguido. No era que se llevaran bien, pero simplemente pensó que era un intentó de su hermana para que después de tanto tiempo su relación mejorara. Pero si antes pensaba que la odiaba, hoy su ira era máxima, su vengaría por supuesto, una lenta y dulce venganza...

Well....

Siempre he querido escribir historias, por primera vez podre hacerlo sin miedo a nada.